

Comité Global de Sostenibilidad
- FAO, Pesca y Acuicultura
- Gestión de Ecosistemas del PNUMA
- Convenio sobre la Diversidad Biológica
- ONU-Océanos
- Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO
- Gobernanza del Agua y los Océanos del PNUD
- OMI
- Conferencia sobre los Océanos 2020
- División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de la ONU
- PNUD, Océanos
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De aquí a 2025, prevenir y reducir de manera significativa la contaminación marina de todo tipo, en particular la producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la contaminación por nutrientes
- De aquí a 2020, gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros para evitar efectos adversos importantes, incluso fortaleciendo su resiliencia, y adoptar medidas para restaurarlos a fin de restablecer la salud y productividad de los océanos
- Minimizar y abordar los efectos de la acidificación de los océanos, incluso mediante una mayor cooperación científica a todos los niveles
- De aquí a 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la sobrepesca, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, y las prácticas de pesca destructivas, y aplicar planes de gestión con fundamento científico, a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, por lo menos a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible según sus características biológicas
- De aquí a 2020, conservar por lo menos el 10 % de las zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales e internacionales y sobre la base de la mejor información científica disponible
- Para 2020, prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la sobrecapacidad y la pesca excesiva, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, y abstenerse de introducir nuevas subvenciones de este tipo, reconociendo que el trato especial y diferenciado, apropiado y efectivo para los países en desarrollo y los países menos adelantados debe ser parte integrante de las negociaciones sobre subvenciones a la pesca de la Organización Mundial del Comercio
- Para 2030, aumentar los beneficios económicos que reciben los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados del uso sostenible de los recursos marinos, incluso mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo
- Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir tecnología marina, teniendo en cuenta los criterios y directrices de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental sobre la transferencia de tecnología marina, con el fin de mejorar la salud de los océanos y potenciar la contribución de la biodiversidad marina al desarrollo de los países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados
- Proporcionar acceso a los pescadores artesanales en pequeña escala a los recursos marinos y los mercados
- Mejorar la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la CONVEMAR, que proporciona el marco jurídico para la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158 de El Futuro que Queremos.
Los océanos del mundo, su temperatura, química, corrientes y vida, impulsan sistemas globales que hacen que la Tierra sea habitable para la humanidad. El agua de lluvia, el agua potable, el clima, las costas, gran parte de nuestros alimentos e incluso el oxígeno del aire que respiramos son, en última instancia, provistos y regulados por el mar. A lo largo de la historia, los océanos y mares han sido vías fundamentales para el comercio y el transporte.
La gestión cuidadosa de este recurso mundial esencial es una característica clave de un futuro sostenible. Sin embargo, en la actualidad, existe un deterioro continuo de las aguas costeras debido a la contaminación, y la acidificación de los océanos está teniendo un efecto adverso en el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad. Esto también está impactando negativamente a la pesca en pequeña escala.
Las áreas marinas protegidas deben gestionarse de manera eficaz y contar con recursos suficientes, y es necesario establecer regulaciones para reducir la sobrepesca, la contaminación marina y la acidificación de los océanos.